Vuelta León BTT

Menos de una semana después de la Argón Bike Race, participé en la Vuelta a León. No estaba dentro de mis planes al inicio de la temporada, ya que pensaba participar en otra prueba, pero debido a los aplazamientos provocados por el covid 19 cambié mis planes y decidí acudir a León. Además, terminamos juntándonos un bonito grupo de amigos para acudir allí.

Se trataba de una vuelta compuesta por 3 etapas, con 3 sedes diferentes en cada una de ellas. Además, una de las etapas constaba de tramos cronometrados y tramos de enlace, y las etapas alternaban recorridos balizados y de navegación, por lo que había un poquito de todo.

Etapa 1

La primera etapa se celebró en la localidad minera de La Robla. Entre un tramo de enlace inicial y otro final, había un sector cronometrado, el cual definiría la clasificación de la etapa, por lo que existía alguna oportunidad para utilizar alguna estrategia. La etapa, al completo, constaba de 31 kilómetros y 850 metros de desnivel positivo. Salimos tranquilos y realizamos el primer tramo de enlace en grupo, donde nos encontramos un precioso tramo de sendero recién abierto. El tramo cronometrado empezaba con una subida bastante empinada, por lo que se empezó a fuego. Al coronar no quedábamos más de 5-7 corredores en cabeza de carrera, pero en la cima había un tramo llano, y en él, se fueron incorporando ciclistas al grupo. En el primer tramo de la segunda subida, un tramo muy duro, el grupo se rompió del todo. Empecé fuerte, pero reventé, y tuve que levantar el pie. Pero incluso de este modo, no le daba la vuelta al cuerpo, por lo que tuve que bajar el ritmo aún más. Las sensaciones fueron bastante raras, hice todo este tramo muy lento, no podía más, y me adelantaron algunos corredores, por supuesto.

Tras intentar recuperar fuerzas durante la bajada, quedaba la última subida, una subida tendida y no muy larga. En él, cogí mi ritmo y pude tirar para adelante, recuperando algo del tiempo perdido. Una vez finalizado el tramo cronometrado realizamos tranquilamente el segundo tramo de enlace, charlando entre amigos. La crisis que tuve me penalizó menos de lo que esperaba y terminé 5º en la etapa. De todos modos, tenía un gran motivo de alegría, la etapa la ganó mi amigo Jon Erguin, por lo que la victoria se quedaba en nuestra auto caravana.

Etapa 2

La segunda era la etapa más larga y dura sobre el papel, y se le unió un factor de dureza extra, la climatología. A primeras horas de la mañana la llovizna hizo acto de presencia y siguió lloviendo prácticamente sin tregua durante todo el día. Además nos encontrábamos a bastante altitud, la localidad de salida y llegada se encontraba a 1000 metros y durante la etapa rodamos por encima de los 1450 metros. Además, aparte de viento, eran sitios muy ventosos, por lo que el promedio de temperatura de la etapa fue de 9ºC-s manteniéndose la temperatura entre los 7ºC y 11ºC-s en todo momento, bajo la incesante lluvia. El recorrido de la etapa constaba de 85 kilómetros, acumulando 2250 metros de desnivel positivo en ellos.

Empezamos a subir nada más salir, y algunos corredores salieron con ganas, imponiendo un buen ritmo, lo cual redujo el grupo cabecero a unos 6-7 corredores. Rodamos así durante bastantes kilómetros, pero de vez en cuando se unía algún corredor más, sobre todo en las ocasiones en las que nos confundimos en algún cruce. El grupo era bastante numeroso, señal de que el ritmo no era demasiado exigente, por lo que tenía la idea de aumentar el ritmo en la segunda subida principal del día, con la intención de reducir el grupo a unos 2-4 corredores, ya que me veía bien de fuerzas. Pero no hubo necesidad de ello. En la bajada precedente Adrián García Montes bajó muy rápido y habría un pequeño hueco, rompiendo el grupo. Por ello, el grupo llegó roto al comienzo de la subida y todos subimos a ritmo fuerte intentando tirar para adelante. Coronamos de uno en uno, pero con huecos muy pequeños entre nosotros. Arriba, nos encontramos con pistas anchas, prácticamente llanas, pero siempre picando un poquito para arriba o para abajo. En este tramo soplaba un viento frío bastante fuerte, y las pistas estaban repletas de roderas, las cuales combinadas con la lluvia se convertían en algo peligroso. Rodando en esta parte, en un momento en el que rodaba rápido, salí de la pista impulsado por una rodera, aterrizando violentamente encima de unos matorrales. Fue un golpe bastante grande pero no me hice casi ningún daño por fortuna. Justo al levantarme pasaba Jon, por lo que me uní a él. La mala suerte de la caída tuvo su lado positivo, ya que Jon era un compañero ideal para tirar hacia adelante. Rodamos los dos juntos compenetrándonos a la perfección, claro, pero Jon me dijo que no iba muy fuerte y que tirase para adelante, a lo que yo respondí que íbamos muy bien los dos y que no se preocupase, que llegaríamos a cazar a Adrián. Pero era verdad, Jon se estaba vaciando, y empezó a quedarse, por lo que continué para adelante a mi ritmo.

Subimos una larga subida tendida después, y al final de ella empecé a ver a Adrián a lo lejos. Me iba acercando a él poco a poco. Tuvimos una bajada corta y bastante fácil después, en la cual me salí de la pista por bajar demasiado rápido. Tuve mucha suerte de no hacerme nada, por lo que volví a la pista lo antes que pude intentando templar los nervios. Restaba todavía una subida en la que soplaba un fuerte viento en contra. Iba bien de fuerzas, reduciendo e hueco respecto a Adrián bastante rápido. Tenía claro que le tenía que adelantar sin reducir el ritmo, para que no me cogiese rueda. Y así lo hice. El iba bastante vacío, por lo que no me pudo coger rueda al pasarle.

De allí hasta meta rodé rápido, lo más rápido que pude, pero la cabeza no paraba de darme vueltas con pensamientos como, ahora no te pierdas, no pinches, no te caigas… Estaba llegando a meta, disfrutando. Me quité el chubasquero, por primera vez en todo el día, y gozando, meta. 4 horas 0 minutos y 0 segundos, curioso. Después de rondarlo en algunas ocasiones, incluso perdiéndolo por algún infortunio en otras, mi primera victoria. Me puse de líder además, con una bonita renta. Tocaba disfrutar del momento y descansar para tratar de mantener el liderato el próximo día.

Etapa 3

En la última etapa mi único objetivo era el de mantener el liderato. Para ello tenía que gestionar mi renta en una etapa de 53 kilómetros y 800 metros de desnivel positivo. Era una bonita renta, de 2 minutos y 59 segundos, por lo que, a priori, si no me caía o tenía alguna avería, el obtener la clasificación genera estaba en mi mano. De todos modos, Adrián no estaba dispuesto  darse por vencido, y nada más comenzar la etapa, atacó, en la primera subida, antes de haber realizado ni siquiera medio kilómetro. Abrió un hueco de algunos segundos, pero no muchos. Por detrás yo era quien lideraba el grupo, pero en seguida mi compañero de equipo Urko y Jon se encontraban ayudándome. Pero les dije que no apretasen, para mí era una situación ideal. Adrián rodaba solo, con un hueco muy pequeño y totalmente controlado, por lo cual, gastando fuerzas. Pero nuestro grupo era bastante numeroso y algunos corredores empezaron a atacar intentando juntarse con la cabeza de carrera, por lo que, en uno de ellos, llegamos a la cabeza de carrera y nos juntamos todos.

La etapa transcurrió tranquila y controlada, rodamos en grupo unos 6-8 corredores la mayoría del tiempo, y aunque Adrián lanzó algún que otro ataque, pude controlarlos todos sin mayor dificultad. Hacia el final de la etapa, a unos 10 kilómetros de meta aproximadamente, en un tramo de bajada se fue un poco para adelante abriendo un pequeño hueco. En el grupo todos los corredores me dejaron toda la responsabilidad a mí, pero como nadie que pudiese disputar la etapa colaboró conmigo, llegamos así a meta. Adrián ganó la etapa con unos pocos segundos de diferencia, y yo me clasifiqué en 3ª posición en la etapa, adjudicándome la general.

No hay ni que decir que terminé la vuelta muy contento, mi primera victoria de etapa, y también mi primera clasificación general. Igual no fue una prueba de un nivel muy alto, pero sí que había unos cuantos buenos corredores, y siempre suele ser difícil ganar. Por todo ello, volví a casa muy contento, soñando que la que ha sido la primera, no sea la última.