Volcat

3 días después de haber acabado la Mediterranean Epic participé en otra carrera por etapas, una carrera histórica de gran nivel. Fue en la Volcat, una prestigiosa prueba que se disputa en Igualada, carrera de nivel UCI. Siendo una carrera de gran nivel y disputándose muy seguido y cerca de la Mediterranean Epic, la mayoría de corredores importantes venidos del extranjero aprovecharon para disputar también esta prueba. Además, como todos los años, la prueba se disputaba en semana santa, por lo que muchos españoles tomaron parte en la prueba aprovechando el periodo vacacional, y la participación de corredores vascos también suele ser siempre muy notoria.

Yo acudí con mi joven compañero de equipo Gexan Albisu y su padre, con los que tuve el lujo de compartir estos días de carreras. Fueron cuatro días bonitos disfrutando del buen tiempo y de los senderos catalanes.

Etapa 1

La carrera empezó con una rápida primera etapa. Etapa corta de 37,5 kilómetros y 880 metros de desnivel positivo, casi una etapa de XCO si tenemos en cuenta el tiempo necesario para realizarla.

Me tocó salir muy atrás, y aunque las salidas se me dan mal en general, con mucho esfuerzo, pero fui tirando para adelante poco a poco. En las primeras rampas de subida me encontré bien y continué adelantando posiciones. Ibamos muy rápido, e incluso me confundí en algún cruce. A mitad de etapa más o menos tuve un problema, la tija telescópica se me quedó bloqueada en su posición baja, no subía, por lo que me tuve que parar y subirla a mano tirando fuerte de él. Viendo este problema decidí no bajarlo de nuevo para que no se volviese a quedar bloqueada. Sin posibilidad de bajar la tija, estando acostumbrado a usarla, se me hacía difícil manejar la bicicleta en las partes más técnicas e iba bastante torpe. Aun así no fui terriblemente mal, pero tuve que ser más cauto que de costumbre, por si acaso. Me clasifiqué en 58º lugar en esta etapa.

Etapa 2

La segunda etapa era más larga, más de estilo maratón, pero de todos modos, todas ellas eran bastante cortas para esta modalidad. La etapa recorría 58 kilómetros acumulando 1500 metros de desnivel en ellos.

Como es costumbre, se salió muy rápido, pero esta vez yo no salí tan rápido, lo hice con cabeza. Al llegar a las primeras subidas empecé a adelantar posiciones, con muy buenas sensaciones, pero justo cuando estaba a punto de alcanzar a un grupo bastante importante, estos pusieron un puntito de más al ritmo y no llegué a unirme a ellos. Algo más tarde me uní a otro grupito y rodé junto a ellos, hiendo un poco para adelante y para atrás, pero el grupo terminó rompiéndose, y tuve las fuerzas para superar a casi todos ellos. Al final de la etapa alcancé a algunos corredores que habían reventado en el intento de seguir a los corredores cabeceros, y recorrí el camino hasta meta colaborando con ellos. Terminé contento la etapa, bien de fuerzas, no completamente cansado, llegando en 55º lugar.

Etapa 3

Esta tercera etapa era muy similar a la anterior sobre el papel, 59 kilómetros y 1450 metros de desnivel, pero en la práctica era algo más técnica, con más cantidad de senderos.

La etapa comenzó como siempre, muy rápida, y yo también salí como siempre, de atrás para adelante. Justo en el momento en el que llegamos a un pueblo alcancé a un grupillo en el que se encontraba el ciclista vizcaíno Julen Zubero, por lo tanto, buena referencia para saber que era un buen grupo para. Me encontré a gusto rodando en este grupo, pero entorno al kilómetro23-25 me corté en un látigo. Tras realizar algunos kilómetros en solitario me junté con el gran Karl Platt y otro corredor. Karl es una de las mayores leyendas de la modalidad del mountain bike maratón. A sabiendas de que era una buena rueda a seguir, realicé un gran esfuerzo por ir con él. Bajaba terriblemente rápido, espectacular, e incluso dándolo todo era difícil seguir su estela incluso cediendo unos pocos metros. En llano y en las subidas también iba muy fuerte, y de vez en cuando pegaba unos apretones importantes al ritmo para desgracia del resto. Los esfuerzos realizados tuvieron recompensa y pude aguantar a rueda de Karl, llegando a alcanzar al grupo de Zubero cerca del final de la etapa. Por desgracia, ya muy cerca de meta, perdí la rueda en un látigo, y en los últimos tramos llanos me abrieron hueco, rodando en solitario en seguida aumentó lo que en un principio era solo un pequeño hueco por mucho que rodase como un loco intentando reengancharme al grupo. En meta estaba contento con lo realizado, pero como he dicho, el pequeño error realizado se tradujo en medio minuto de diferencia en la línea de meta. Logré el 47º puesto en meta.

Etapa 4

Llegamos así a la 4ª etapa, a una corta etapa de 38 kilómetros y 950 metros de desnivel positivo.

Como siempre, salimos rápidos, pero a diferencia de los días previos, hubo un parón en el grupo después de haber recorrido unos pocos kilómetros. No fue un parón muy grande, solo se bajó un poco el ritmo, y aunque el cambio no era demasiado grande y el grupo seguía enfilado, daba pie a rodar cómodo. Fui bien cuesta arriba y justo donde se iniciaba la bajada me encontré con una rueda que se me hizo conocida, la de Karl Platt. Pero esta vez no pude engancharme a ella. En la prueba participó un equipo checo del que la mayoría que disputamos la prueba nos acordaremos. Al igual que en subidas iban realmente rápidos, eran terriblemente torpes en las bajadas, y si te tocaba alguno de estos corredores delante en algún trozo de bajada, sabías que te ibas a cortar de los que estaban delante. Al empezar a bajar tras Karl me pasó justo eso, cuando este superó a un corredor checo, adiós a Karl. De todos modos no iba en malos puestos, iba más o menos en mi sitio, por lo que no me volví loco y realicé así toda la etapa, sin demasiada tensión. Fue una etapa fácil para mí, clasificándome en el puesto 55.

Mi valoración global fue positiva. Terminé en el 44º puesto de la general. No parece un puesto muy bueno, pero al ver los nombres de los que se clasificaron por delante, me quedé muy satisfecho, los que me precedían, eran todos gente muy buena.

En cuanto a la carrera, fueron etapas demasiado cortas para considerarlas como bike maratón, pero a decir verdad está es la tendencia de las carreras por etapas en los últimos años, la de hacer etapas cada vez más cortas, acercándose a duraciones de carrera más propias a las de XCO. Yo creo que lo hacen con el objetivo de atraer participantes de esta modalidad y conseguir aumentar el número de participantes, ya que al fin y al cabo la organización de este tipo de carreras es un negocio.