Banyoles

Después de muchos días sin competición, iniciamos la temporada en la prestigiosa prueba de Banyoles dentro de la Copa Catalana Internacional. Había un nivel espectacular, como casi cada año, casi tanta como en una prueba de la copa del mundo, ya que se encontraban allí la mayoría de los mejores corredores de mountain bike del mundo. De todos modos, nuestros objetivos eran humildes; hacerlo lo mejor posible, pasarlo bien, y empezar a coger el ritmo de carrera poco a poco.

Con un tiempo extraordinario, lo cual se aprecia aún más siendo febrero, nos encontrábamos en la línea de salida el domingo por la mañana. Eramos 252 participantes en la carrera, por lo cual, era predecible que al enfilarse la carrera a la entrada del circuito se iba a formar un tapón tremendo. Salimos a toda velocidad, y justo tras pasar la primera curva, un corredor rompió la cadena y se formó un gran tapón, de manera que tuve que detenerme y esperar antes de proseguir la marcha. Quedé muy retrasado, por detrás del puesto 200 seguramente.

Después de reanudar la marcha, en seguida me encontré con el siguiente tapón. Al estrecharse el camino para pasar de la pista que transitábamos a la primera senda, se formó un tapón terrible. Así hicimos la primera vuelta. Iba muy retrasado, y teniendo en cuenta las trabas que tuve, veía casi imposible poder terminar la carrera sin que me doblasen.

De todos modos, me impuse un buen ritmo y fui remontando posiciones poco a poco. Me encontré bastantes tapones en los que me quedaba sin poder avanzar, pero en el momento que encontraba un mínimo hueco pasaba a retomar mi ritmo.

Al final, pude terminar la prueba sin que me doblasen los primeros clasificados, en la 96ª posición. No es un buen puesto, pero teniendo en cuenta como se desarrolló la carrera y las buenas sensaciones que tuve, terminé contento con mi desempeño.

Pasamos un fin de semana genial en Banyoles; un tiempo espectacular, bonito sitio y un ambiente de equipo sin igual.